Una convivencia familiar en armonía genera una buena autoestima en los niños, pero en un hogar disfuncional surge inseguridad y problemas que pueden convertirse en conductas agresivas en la adultez.
Cada da, los padres deben esforzarse por hacer de sus hijos niños seguros de s mismos. Si continuamente los criticamos y les reprochamos por sus comportamientos, van a crecer sintiéndose inseguros y con baja autoestima. Es bueno felicitar a los niños por sus logros sin caer en el exceso, conversar con ellos en forma positiva, expresarles cario, escuchar sus necesidades y mantener una comunicación tolerante.
Sostuvo que la autoestima es la consideración, aprecio y valoración de uno mismo. Por ello, con una buena percepción de s mismos, los menores se sentirán competentes, seguros de s mismos y con una valoración personal positiva, llegando a la adultez en similares condiciones.
Las personas podrán enfrentar retos, arriesgar, aprender de sus fracasos, tanto como reconocer sus fortalezas y debilidades.
Un niño con alta autoestima sabe lo que quiere porque conoce la importancia de aprender de cada experiencia, el menor con baja autoestima ser propenso a desarrollar conductas agresivas, se aislar de la familia y de sus amigos, presentar bajo rendimiento escolar y sufrir de depresión.
Hagamos de los niños personas mejores de lo que nosotros somos.